A petición del caballero Don Rodrigo de Mantilla, mejor
conocido por el Mandom les envío la siguiente
RESEÑA DEL FESTEJO DE
FEBRERO DEL 2005
RESEÑA DEL FESTEJO DE FEBRERO
DEL 2005
Las horas transcurrían lentas y
perezosas, parecía que
nunca llegaría el momento tan
esperado.
Y de seguro
muchos otros al igual que yo,
estábamos
con esa gran
inquietud, sintiendo como revoloteaban
las mariposas
en nuestras barrigas, y un sudor frío
se
alcanzaba a
escurrir desde la frente hasta las partes
más nobles
de nuestros cuerpos.
Cada quien y en su lugar, checaba los
últimos
detalles de sus ropajes y vestimentas,
las damas con
ayuda de sus doncellas alaciarían sus
blondas
cabelleras o bien las rizarían según el
perfil o la
mejor imagen que se pudiera reflejar en
el espejo.
Los caballeros habrían encargado a
su
Valet, la
limpieza de sus calzados y los bastones
lustrosos,
los sombreros de copa y las capas
también relucirían
en aquel tan esperado
evento.
Por fin, sonaban las 8:30 de la noche
desde el gran
reloj del campanario.
Se
escuchaba el relinchar de algunos
briosos caballos
que recorrían estrepitosamente las
callejuelas del
lugar en pos de sus respectivos amos,
arrastrando las
carrozas en que habrían de viajar los
invitados a tan
exquisita recepción en el suntuoso
recinto de Don
Gonzalo de los Campos Lozanos.
Desde lo lejos se apreciaban las luces
de aquel
palacio que impactaban rompiendo las
sombras de la
noche. Y ya muy próximos
para llegar,
se veía como
los lacayos de cada carroza, abrían las
puertas y
ayudaban a bajar a sus respectivos
amos, para ser
recibidos en el amplio hall de
recepción
del
mencionado recinto.
Los candiles de mil luces alumbraban el
lugar dando
una sensación de alegría y confort.
La
presencia de Don Jorge de ******* era
inapreciable,
ya que anunciaba al gran salón, la
llegada de tal o
cual Márquez, Conde, Príncipe, Duque
o
simplemente
gentil. Y de igual manera las
Marquesas, las
Condesas, las Duquesas y las
Princesas
eran
anunciadas con gran solemnidad y
euforia haciendo que
se escuchase una fanfarria
seguida de
aplausos y
quizás hasta cuchicheos de algunas de
las damas
presentes al sentir los celos de vanidad
al admirar la
sutil e impactante belleza de algunas
damas que con
sus vistosos atuendos dejaban a más de
uno con la boca
abierta. Las sedas,
los linos, los
vestidos largos,
las joyas y la belleza indiscutible
de cada
una de
ellas, eran motivos suficientes para
perder la
respiración de algunos caballeros que
viajaban solos,
y para ser sinceros, también de
aquellos
que estaban
en compañía de sus respectivas
cónyuges.
Tras el clásico besamanos, los abrazos y
besos en las
mejillas cada quien tomo su lugar en los
confortables
sillones forrados con pieles y brocados
finos,
conformando un gran circulo ya que al
centro de aquel
inmenso salón se había previsto dejar
una extensa área
de baile, donde al compás de
magistrales músicos se
abriría el baile para hacer la
presentación
en
sociedad de los infantes Doña Martha,
Doña Elvira y
Don Javier. que conjuntamente
celebraban con pocos
días de diferencia su muy
mayoría de
edad.
Al cabo de unos minutos en que todos
los presentes ya
degustaban un buen vino o una copa
de
champagne,
entró el anfitrión de esta
magnifica fiesta
Don
Gonzalo de los Campos Lozanos
luciendo un elegante
atuendo que lo distinguía como
un
refinado caballero
para hacer gala de su verbo y
elocuentes
palabras de
cordial bienvenida a todos los ahí
presentes.
Entre aplausos y sonrisas, los festejados
dieron las
gracias a todos los invitados, emitiendo
las palabras
que desde sus joviales corazones salían
dando fe de su
natural juventud e inocente
conocimiento
de su apenas
incipiente comprensión de la vida.
Entre todos los invitados, se sentía la
presencia de
la Esperanza, quien estremecía con su
llegada los
corazones y abría las puertas a grandes
sueños y
sentimientos humanitarios de espera
para mejores
tiempos, logros y emociones donde
pudiera reinar la
felicidad.
Con este sentimiento de grandeza y
cordialidad, fueron
invitados a tomar la palabra a
todos los
comensales;
Uno a uno se dirigió al grupo en
general
y enunciaron
con honesta voz, sus deseos de lograr
una singular
fraternidad sin mayor interés y empeño,
que dejar
abandonada la tristeza y soledad de
muchos de los ahí
presentes, dadas las cruentas
guerras
interiores que
por una u otra causa hubieran dejado
un
rastro de
dolor y desencanto en esta su vida, que
en algunos
momentos se sintiese tan pesada, difícil
de soportar y
en algunas ocasiones hasta haciendo
perder el rumbo y
dirección de nuestra propia
existencia.
Tras de cada presentación, las copas se
alzaban
contentas y llenas de mensajes de afecto
y gratitud.
Pero ya casi para finalizar con
las
presentaciones, el
licor había hecho un efecto
indeseable
para muchos,
mientras que otros mantenían su
elegancia y sobriedad
como el mejor almirante perdido
en el
desierto.
Yo quiero hablar.!! Yo quiero
hablar..!!
Gritaba
una alegre señora ataviada entre sedas y
encajes de
oro y plata, se trataba de Doña Bertiux
de ******
que dando codazos le arrebato
la
palabra a otra dama
que a efectos del vino ya se
comía las
palabras y
arrastraba entre dientes la palabra
Quieeeerooooo.!!
Salió a la
defensa de esta dama la no
menos
agraciada Doña Elena de **** quien
luciera un collar
de relucientes y hermosos
brillantes.
La expectación fue grande pues entre
ambas damas
surgió un vocabulario propio de las
copas... eres una
playtex, decia una mientras la otra
le
respondía...
pues tu eres una Victoria Secret y
alguien más grito
que eran Frederick's
Esto mismo provoco entre nerviosas risas
y posturas
relajadas, que los invitados dejaran sacar
algo de su
oscura personalidad.
El infante Don Javier, fue el primero en
marcar la
pauta, pues sin mayor desenfado, le
dirigió la mirada
a una muy hermosa princesa que no
dejaba de suspirar
por él desde su presentación en
sociedad. Sin más,
este joven
infLante y desconociendo las
virtudes de
las copas, se lanzo en pos de tan
bella
dama y al son
de la magistral música que llenaba con
sus notas la
amplia sala, la tomo del talle y la beso
en
la boca..
Más de tres señoras dejaron caer sus
copas al
contemplar este singular e inesperado
acontecimiento y
sus cuerpos se desvanecieron
abruptamente, requiriendo
que se les acercaran las
sales de olor
para recobrar
el conocimiento.
A partir de ese momento, las barreras
del turrón
dejaron de existir y el baile fue el
ingrediente
desinhibidor para que cada quien dejase
salir a su
niño interno...
Las copas seguían corriendo y las caras
se
transformaban con miradas
desconocidas y muecas de
misteriosos deseos... Las
palabras que
se dejaban
escuchar, ya hablaban del chin chun
chan, del chiki ni
wiki y otras picardías que hacían
llorar a
otras damas
como por ejemplo a nuestra querida
Duquesa Mary Carmen
de los Lagos, que tuvo que correr
a otra
esquina para
dejar escapar de sus ojitos perlas de
pena y dolor por
tal espectáculo...
Cuando voltee mi vista hacia uno de los
rincones, mis
ojos quedaron atónitos al toparse con
una tanga con
pedrería fina y seguramente olvidada o
extraviada por
una de las damas ahí presentes.
La cena fue magnifica, el caviar, la
langosta, las
albóndigas alemanas y otros no menos
deliciosos
manjares, eran gratamente degustados
por aquellos
comensales que deseaban darle un
respiro a su
inflamado hígado.
Las horas transcurrieron alegres y
jacarandosas hasta
que el gallo empezó a dar sus
primeras
notas y fue así
como la reunión de aquella
celebración
de Febrero
expiraba dejando un grato sabor de boca
a tan
distinguida concurrencia.
Bueno, creo que exagere un poquito y
me perdí en el
tiempo.... y en los
hechos.
El caso es que en lo personal y siendo
mi primera
experiencia de convivencia en este grupo
de Plenitud,
puedo decir con honestidad, que me la
pase muy bien y
admiro a todo este grupo de personas
que al igual que
yo, están buscando el abrir más su
circulo de
conocidos/amigos, pero siendo lo más
importante,
encontrar entre todos ellos, el concepto
de una
verdadera amistad que por mi parte
trataré de fomentar
y enaltecer como algo muy
importante en
mi vida.
***** Por favor disculpen "la reseña" a mi
manera...
Todo fue con el ánimo de robarles una
sonrisa.
Atentamente
Rodrigo Mantilla D.
P. D. Para quejas y mentadas de madre