Inicio > Mis eListas > clubmexico > Mensajes
 Índice de Mensajes 
 Mensajes 6002 al 6021 
AsuntoAutor
hola "J. Marc
donde andan? Josefina
bienvenido "J. Marc
bienvenido "J. Marc
bienvenida "J. Marc
PARA UN RICO ALMUE martha b
Los Triunfadores. luis mar
AMOR ETERNO Myrthala
DULCE AMIGO Myrthala
RV: OTRO CURSO FEB REYNA AM
BUENOS DÍAS REYNA AM
JAIME SABINES REYNA AM
será cierto? Bella Li
bienvenida "J. Marc
bienvenida "J. Marc
bienvenida "J. Marc
Continuación histo BERTHA R
Historia Continuac BERTHA R
Reflexión. luis mar
alguien lo he
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Club de En Plenitud México
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 9488     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[clubmexico] Los Triunfadores.
Fecha:Martes, 1 de Febrero, 2005  05:27:40 (+0000)
Autor:luis marcue <luismarcue @.......com>

 LOS TRIUNFADORES

A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y
reconoce. No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su
liderazgo o viajaron, en primera clase.

A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los
visionarios del futuro o los grandes emprendedores. Por ello, tal vez no los
reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que
supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.

A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de
empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones
cumbre.

No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí
mismo.

Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la
justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.

El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue
seducido por la vanidad o el poder.

Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con
frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las
posibilidades de su corazón.

Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores,
pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su
alma.

Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en
el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de
los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y
el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su
trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente,
es tan importante como la luz.

A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una
secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica
ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace
planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante
disfrutar de la hermosa danza de la vida.

A veces el triunfador no pasa a la historia, sino el que hace posible la
historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de
una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar
para vivir.

A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y
estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que
tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene email, pero conoce y
saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia
su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo
construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio
destino.

A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson
Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino
olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con
su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia.

A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una
mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no
había para él lugar en la posada...